Cómo delegar trabajo y vivir una vida tranquila

Cómo delegar trabajo y vivir una vida tranquila

Dice el refrán que el trabajo es salud, es verdad, pero hasta cierto punto. Cuando el trabajo nos quita nuestra vida familiar, nos impide mantener en orden nuestros asuntos personales o directamente merma nuestra salud, obviamente el trabajo deja de ser salud; y a la larga, será una enorme fuente de problemas.

Como todo en la vida hay que buscar un equilibrio, más si eres autónomo. Es decir, si eres tu propio jefe, marcándote los objetivos y los horarios. En estas situaciones podemos caer en la tentación de vivir para trabajar y esto es un error que tarde o temprano se acaba pagando caro.

Por eso os vamos a ofrecer una serie de consejos para racionalizar la relación con el trabajo.

Delega

Quizás lo más importante a la hora de tener una vida plena en lo laboral y en lo personal sea el saber delegar.

Como autónomo, tu eres el alma de tu negocio, de tu esfuerzo depende la buena o la mala marcha del mismo. Pero eso no significa que tengas que hacer todo tú. Si realizas todas las tareas, hasta las más nimias y repetitivas, perderás la perspectiva de lo que realmente es importante en tu negocio. Tu energía estará dispersa en mil tareas y en ninguna, y eso no es una buena estrategia.

La era digital

Afortunadamente, en la actualidad vivimos en plena era digital, por lo que no resultará complicado encontrar numerosas herramientas que podrán ayudarte más de lo que te imaginas. El software para gestión de autónomos y empresas te servirá y asistirá en multitud de tareas que tienen en común la mayoría de los negocios, como son la gestión de proveedores, las facturas, el control de stock de tu almacén y la evolución de la marcha de tu empresa, generando informes y tendencias. Si estás centrado en lo importante, no tendrás tiempo de realizar tú mismo estas tareas.

Ventajas de delegar

Tendrás más tiempo para lo realmente importante, delegando tareas repetitivas y tediosas podrás centrarte en mejorar tu producto, captar más clientes, estudiar a la competencia y descubrir los puntos débiles de tu forma de trabajar. En conclusión, tienes tiempo para que tu empresa triunfe.

Las tareas se realizan de una forma completa y eficiente. Cuando estamos a todo al final no estamos a nada; y como humanos que somos, cometemos errores que van lastrando las oportunidades para que nuestro negocio funcione de una manera óptima.

Tendrás tiempo para los demás aspectos de tu vida que no debes descuidar. Lo dijimos antes, necesitamos mantener un equilibrio entre nuestra vida personal y laboral. Es una aspiración que debemos tener cuando emprendemos cualquier actividad. Si no lo hacemos, más pronto que tarde descubriremos que no mereció la pena.

Delegar no significa que dejes de ser tú el responsable: por supuesto, seguirás siendo la persona que tiene el control. Eres quien que debe analizar hasta qué punto están funcionando las tareas que has delegado, si han mejorado tu negocio o tu vida, y si están cumpliendo tus expectativas.