¿En qué consiste y cuándo se debe realizar una mamografía?

¿En qué consiste y cuándo se debe realizar una mamografía?

Las mamografías se muestran como la prueba más eficaz a la hora de detectar el cáncer de mama, por desgracia, tan presente en el día a día de las mujeres. Se trata de una técnica que realiza una completa radiografía de la mama con bajos niveles de radiación, lo que permite detectar el posible cáncer incluso cuando éste apenas se ha desarrollado y tiene un tamaño inferior a las 100 micras.

Los médicos especialistas se encargarán de revisar los resultados de la mamografía, examinando detenidamente cada una de las imágenes. Su eficacia es muy elevada, aunque no se puede decir que sea de un 100%, ya que es una prueba que como la gran mayoría cuenta con algunas limitaciones. Es posible que no detecte la presencia de algún cáncer o que por el contrario, detecte uno de manera errónea.

En cualquier caso es fundamental que las mujeres se hagan mamografías al menos una vez cada dos años, especialmente cuando hayan superado la barrera de los 40 años. También es importante extremar las precauciones en aquellos casos en los que existan antecedentes familiares de cáncer de mama o de cualquier patología mamaria.

Consiste en una prueba muy sencilla que tiene una duración de unos 20 minutos aproximadamente y para la que no hace falta ingresar en el hospital, ya que se realizar de forma ambulatoria. No es necesario tomar ningún tipo de medicamento previo a la prueba ni ir en ayunas, de hecho no existe ningún tipo de contraindicación para la realización de dicha prueba.

Las únicas recomendaciones acerca de una mamografía es no utilizar cremas ni desodorante, ya que podrían interferir en los resultados. Se considera como el mejor momento para llevarla a cabo justo una semana después del periodo, ya que será cuando las mamas se muestren menos sensibles.

¿Qué tipos de pruebas existen?

Son dos los tipos de mamografías que existen para detectar cualquier tipo de elemento extraño en las mamas, la mamografía de cribado y la diagnóstica. Presta atención, a continuación te las contamos.

De cribado

Las pruebes de cribado son las que se realizan a mujeres asintomáticas. Se encargan de detectar el cáncer de mama incluso en las primeras etapas de su desarrollo, cuando su tamaño pasa totalmente desapercibido, siendo la mejor opción a la hora de encontrar el mejor tratamiento posible. Se recomienda realizar al menos una prueba de cribado antes de los 35 años, así como realizar una vez cada dos años en mujeres mayores de 40. Tiene una gran eficacia incluso en mujeres mayores a los 80 años de edad.

Diagnóstica

Por el contrario la diagnóstica es una prueba que se realiza a mujeres sintomáticas, especialmente cuando se ven anormalidades en los pezones o cuando se ha visto algo extraño en los resultados de la de cribado. Requiere de un periodo de tiempo más largo, ya que se llevan a cabo diferentes radiografías en varias posiciones para aumentar la efectividad.